Rechazaron la prisión domiciliaria de Claudio Uberti por su condición de arrepentido en el caso “Cuadernos”


El ex titular del Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI) durante el kirchnerismo, Claudio Uberti, seguirá preso en la cárcel de Ezeiza cumpliendo su condena de cuatro años de prisión por el caso de la valija con 800 mil dólares del venezolano Guido Antonini Wilson. Es porque la justicia rechazó su pedido de prisión domiciliaria.
Uno de los argumentos de Uberti para pedir la detención en su casa es su seguridad por ser arrepentido en la causa de los cuadernos de la corrupción. Inclusive señaló que él y su familia recibieron amenazas. Pero la justicia rechazó que su seguridad en prisión corra riesgo por la causa cuadernos.
“El señor Uberti ya prestó declaración indagatoria en esa causa sin ningún inconveniente, y no hay razón atendible para la suscripta, que vincule sus ganas de declarar o no declarar con la concesión de una prisión domiciliaria”, sostuvo Sabrina Namer, la jueza encargada de la condena del ex funcionario, en su resolución a la que accedió Clarín.
Uberti fue detenido en febrero pasado luego que la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme su condena de cuatro años de prisión por el caso de la valija de Antonini Wilson. En agosto de 2007, Uberti llegó al país desde Venezuela con otras personas, entre ellas funcionarios de ambos países y Antonini Wilson, que intentó ingresar de manera ilegal una valija con 700 mil dólares.
El ex funcionario ya había estado preso. En 2018 fue detenido por la causa de los cuadernos de la corrupción. Uberti declaró como arrepentido y recuperó la libertad. Contó que recaudaba coimas de empresas como titular del OCCOVI, que se encargaba de las concesiones viales, y que llevaba en bolsos con dólares al departamento de la familia Kirchner en Recoleta.
Tras su detención, la defensa de Uberti pidió la prisión domiciliaria “por razones excepcionales y de gravedad institucional”. Explicó que por ser arrepentido en la causa cuadernos su detención en una cárcel federal lo ponía en peligro y que recibía “presiones” por lo que iba a ser su declaración en el juicio de cuadernos –que se concretó en marzo pasado- y que “familiares directos de Uberti habrían recibido mensajes anónimos en los que les han referido sobre la conveniencia de que el nombrado no formule nuevas indicaciones y declaraciones en el marco de ese juicio oral y público. La defensa del ex funcionario habló de “una colaboración de características ‘patrióticas’” en el caso de los cuadernos.
También alegó la edad de Uberti -68 años- y sus condiciones de salud: hipertensión arterial, dislipemia, temblor esencial, cirugía en la vista y un cuadro de tratamiento psiquiátrico.
La jueza Namer rechazó el planteo. “La condición del imputado como “arrepentido” de la causa conocida como “Cuadernos” no implica una situación de riesgo físico que no pueda ser controlada por las condiciones de seguridad del Servicio Penitenciario Federal”, sostuvo la magistrada.
Namer destacó que Uberti no hizo una denuncia por las supuestas amenazas y que se abrió una causa por disposición de la magistrada para que se investiguen los hechos. “No hay evidencia alguna que vincule la voluntad de declarar de Uberti con las condiciones de detención, y mucho menos, el contenido de sus declaraciones con el otorgamiento o no de una prisión domiciliaria”, señaló en relación al ex funcionario y la causa de los cuadernos.
“En ese marco, no puedo más que pensar que los intentos de vincular las condiciones de detención con su voluntad o no de declarar, y más aún sus manifestaciones públicas al respecto al momento de llevarse a cabo esa declaración ante el TOF 7, tienen como norte suplir la falta de cumplimiento de los requisitos legales para el otorgamiento de la prisión domiciliaria, con manifestaciones imprecisas y hasta presiones veladas a la suscripta”, sostuvo.
Sobre las enfermedades de Uberti, la jueza destacó que “no se evidencia el peligro real e inminente que atente la salud” ni “tampoco se observan patologías graves de salud física y/o mental que el Servicio Penitenciario resulte incapaz de neutralizar y/o tratar”.
Por otra parte, la magistrada señaló que el Servicio Penitenciario Federal (SPF) cumple todas las medidas de seguridad sobre Uberti que se le ordenaron. El ex funcionario está alojado en el Hospital Penitenciario Central de la cárcel de Ezeiza bajo el “Protocolo de Resguardo de personas en situación de especial vulnerabilidad”.
“Las condiciones de detención actuales cumplen con los requisitos de seguridad y garantía de los derechos del Señor Uberti y, en todo caso, en términos de calidad de las instalaciones o las prestaciones médicas, el nombrado se encuentra en las mismas condiciones que todas las personas que deben cumplir su pena en las dependencias del SPF”, resumió la jueza.
Junto con el rechazo de la prisión domiciliaria, la justicia ordenó que Uberti siga bajos sus tratamientos médicos y que se presente un informe sobre sus condiciones de salud.
Fuente: www.clarin.com



